El cambio climático está siendo un tema relevante a medida que pasa el tiempo, puesto que muchas empresas no toman las medidas necesarias para contrarrestar sus acciones mediante el uso de los recursos con los que llevan a cabo sus operaciones. Siendo así, muchas personas comentan la llamada “economía circular”, que es planteada como una herramienta para contrarrestar tanto este fenómeno, como contribuir a la sostenibilidad del país. De ser así, en el Perú, simplemente se comenta y conceptualiza esta misma, pero no se ahonda en ella, sin embargo, realmente diversos estudios en referencia a países que han venido aplicándola, demostraron que verdaderamente sí contribuye y cumple con lo que se menciona sobre esta: generar beneficios ambientales, sociales y económicos y/o en las empresas.

Por ende, en el presente trabajo, comenzaremos por definir qué es una economía circular en comparación a una economía lineal –que sigue siendo aplicada, hasta el momento, en el país–, luego se realizará un análisis comparativo entre las políticas internacionales y nacionales en correspondencia a la aplicación de una economía circular, además, se brindarán los beneficios empresariales, sociales y ambientales. De este modo, se tendrá una reflexión clara respecto a una correcta implementación de este instrumento: economía circular en el Perú.

La economía circular es definida como un instrumento y/o estrategia ante los problemas ambientales, que, según Neyra (2022) “permite oportunidades de crecimiento sostenible y desarrollo económico”, generando beneficios sociales y la mejora en la relación entre las empresas y el medio ambiente. Pero, en la actualidad, como menciona la Fundación Ellen MacArthur (2023), se maneja en el Perú, una economía lineal basada en la extracción de recursos de la naturaleza, es decir, utilizarlos y después desecharlos, desperdiciando el verdadero potencial de las materias primas, además, resulta ser un sistema contaminante. Ante ello, la economía circular es considerada como una alternativa para la satisfacción de las necesidades actuales y no perjudicar a las generaciones futuras. 

De esta manera, la aplicación de políticas relacionadas a la economía circular, se ha dispuesto en distintos países, mediante el uso y ejecución de estudios demográficos, ambientales y económicos. Por mencionar, según Delgado (2020) en la Unión Europea, se tiene el Plan de acción para que la economía circular contribuya como un “eje vertebrador” de su política, asegurando el abastecimiento de materias primas; en España, se aprobó la Estrategia Española de Economía Circular (España Circular 2030), con el fin de reducir un 30% del consumo nacional de materiales, así como disminuir el 15% de residuos generados en 2010, entre otros; en Colombia, la Estrategia Nacional de Economía Circular, busca “promover la transformación productiva para maximizar el valor agregado de los sistemas industriales y agropecuarios”. Demostrando que varios países buscan la implementación de este instrumento, con la finalidad de mejorar sus estándares de vida y buscar un equilibrio ecológico entre las empresas y sus ciudadanos.

Mientras que, en el caso de Perú, como menciona Perez-Reyes (2018): “La economía circular va traer beneficios para el país, porque permitirá crear industrias verdes y transformar las existentes. Asimismo, reducirá el daño ambiental causado por procesos productivos y sus desechos”, sin embargo, la incompleta legislación de las políticas y estrategias (Lamadrid, 2011), no permiten que se aplique como se debería la economía circular. Por ejemplo, el equipo del Centro de Innovación y Economía Circular (CIEC) mediante talleres realizados en Lima (2019), resalta que solo se han realizado 8 iniciativas con respecto a este instrumento, como el Decreto Supremo N° 014-2019-EM por el Ministerio del Ambiente y del Ministerio de Energía y Minas, en el que se propone explícitamente el concepto de “economía circular”, para “la promoción de prevención, minimización, recuperación y valorización de los residuos sólidos” (p. 68), y la “Hoja de ruta hacia una Economía Circular en el sector industrial”, para incentivar la sostenibilidad ambiental en las actividades económicas. Aun así, no se conceptualiza una economía circular como política para la mejora de los peruanos, y, en relación a Neyra (2022a), se opone a los derechos que se tienen en la constitución, sean como: al medio ambiente sano, a la salud, al agua y a una vivienda digna. 

Puesto así, en relación a los estudios realizados por los países que aplican está herramienta en su gestión ambiental, resulta beneficiosa de manera directa en las empresas, pues se logrará obtener una maximización de los recursos. Según Maximo (2023), las empresas podrían implementar prácticas que prolonguen la vida útil de los productos y materiales en lugar de desperdiciarlos, pues así, reducen los costos de adquisición de nuevos bienes. De esto, se colige que promueve tanto la eficacia en la utilización de recursos como en la certeza de nuevos ciclos de producción. Asimismo, una economía circular fomenta la innovación en la gestión de las empresas y su producción, atrayendo así a mucha más clientela. Para Delgado (2020a) representa una oportunidad de desarrollo para la empresa debido a que las nuevas técnicas le conceden una ventaja competitiva en el mercado. Es de esta manera como las corporaciones, siguiendo una sostenibilidad empresarial, develan una imagen amigable hacia el público en general, obteniendo así beneficios innegables. Evidencia de esto, es que, según un informe de la Comisión Europea presentado en 2019, respecto al Plan de Acción de Economía Circular: “en 2016, las actividades circulares como la reparación, la reutilización o el reciclaje generaron un valor añadido de casi 147 000 millones de euros y fueron objeto de una inversión de aproximadamente 17 500 millones de euros (García, 2020)

Por otro lado, los beneficios sociales que genera la economía circular en relación a las empresas y la legislación sobre esta, menciona Neyra (2020b), serían “el aumento del valor del trabajo, el capital y la tecnología invertida, el incremento de la capacidad de generar empleo, así como el crecimiento de la calidad, la disminución del precio de los productos y servicios, […], y el mejoramiento de la prevención, seguridad y salud de las personas” (p. 109), mejorando de esta manera el nivel de vida en las mismas, así como un beneficio colectivo, al agilizar la gestión de los residuos y el reciclaje. Todo esto, demuestra su contribución en el desarrollo económico sostenible (Maximo, 2023a), así como proporcionar a las personas herramientas para que puedan crecer tanto económica como socialmente.

Asimismo, la contribución de la economía circular es evidente en la reducción del cambio climático, además de frenar sus causas antropogénicas (acciones del mismo hombre), así, resalta Reyna (2019) que “se convierte en un instrumento efectivo”. De este modo, el patrón de tirar los desechos para luego reutilizarlos, conllevará a un manejo efectivo sobre las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), con ello se obtendrá una serie de beneficios ambientales, y, en consecuencia, la disminución del fenómeno mencionado como lo recalca el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD, 2023):

[…] estudios nos muestran que, a través de un uso más eficiente y circular de tan solo cuatro materiales industriales clave (cemento, acero, plástico y aluminio), las estrategias de economía circular pueden propiciar una reducción mundial de las emisiones de GEI en un 40% para 2050. 

Es así, como la economía circular asegura el progreso frente a la reducción significativa del calentamiento global, brindando a la población un ambiente sano, seguro y limpio, en correspondencia con el derecho que todos tenemos.

Asimismo, la economía circular resulta compatible con las propuestas de desarrollo sostenible en nuestro país, como anteriormente hemos mencionado, siendo una alternativa que permite a las nuevas generaciones el acceso a recursos, pues optimiza la gestión de estos, que son limitados, en la actualidad. También, es verificable la gran pérdida anual de bienes de consumo por la sobreexplotación impulsada por industrias de diversos sectores, no solo en el proceso de extracción, sino que también luego de la satisfacción de nuestras necesidades. Tan solo en el año 2020, Perú ha perdido 203 272 hectáreas de bosques; la forma de economía propuesta, fomenta la lucha contra esta impericia para comenzar con formas sostenibles de extracción que no agoten los recursos para nuestro futuro. Una economía circular también promueve una educación de calidad en materia ambiental. Pues, según Castillejo et. al. (2011) “un consumo responsable implica un proceso de generación y transferencia de información. Esta información ha de ser veraz y adecuada al consumidor y a los distintos tipos de agentes y mediadores en el proceso. El contenido divulgado gira en torno al mejor aprovechamiento de los recursos naturales; a la enseñanza sobre el valor y el impacto que tiene el consumismo, práctica fomentada por las empresas por medio de la obsolescencia percibida; a la potenciación de la recuperación y el respeto a los ecosistemas y su biodiversidad. 

Es por ello, que este modelo es tanto un iniciador como un producto de concientización ambiental, tal como se demuestra Holanda, un país representativo de la aplicación de este modelo económico que, a consecuencia, ha traído la construcción de escuelas óptimas y una curricula educativa de calidad. En este marco, la economía circular también aporta al cumplimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) aprobados en el año 2015 en nuestro país. Esto último es comprobado por un estudio de Santurde y Castro (2021):

[...] las contribuciones de la EC tienen vinculación directa y sólida con los ODS relacionados con la distribución de los recursos, extracción de materias primas, gestión de residuos, efecto sobre el medio ambiente y el cambio climático, los usos de energías asequibles, innovación, industrialización, producción y consumo sostenibles y los relacionados con los ecosistemas y biodiversidad. (p. 165)

En síntesis, si la economía circular sigue siendo solo un concepto en la legislación ambiental peruana, la sociedad, el medio ambiente en el que vivimos y las empresas de este país, no se verían beneficiadas con lo mencionado y demostrado mediante los diversos estudios, que reafirman la contribución de esta herramienta como una acción eficaz para mitigar el cambio climático y tener un desarrollo sostenible integral, puesto que no solo se trata de visualizar a cada beneficio por su cuenta, sino la visión interrelacionada entre cada una de ellas para la mejora de los ciudadanos, así como para las personas en el mundo, por ende, debería ser puesta en práctica en el Perú. 

¡Aquí lo tienes en formato audio! 

Referencias

Castillejo, J., Colom, A., Pérez-Geta, P., Neira, T., Sarramona, J., Touriñán, J. y Vázquez, G. (2011). Educación para el consumo. Educación XX1, 14(1), 35-58.
http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=70618224002

Centro de Innovación y Economía Circular y Universidad Central de Chile. (2019). Economía Circular y Políticas Públicas. Estado del arte y desafíos para la construcción de un marco político de promoción de economía circular en América Latina. Walter H. Wust Ediciones.
https://ods9.org/resource/817/economia-circular-y-politicas-publicas

Delgado, P. (2020). Análisis de las políticas y normativas en Economía Circular en el Perú. [Tesis de maestría,       Universidad   Internacional de        La       Rioja]. http://renati.sunedu.gob.pe/handle/sunedu/1592251 

Fundación Ellen MacArthur (14 de abril de 2023). ¿Qué es la economía lineal? https://www.ellenmacarthurfoundation.org/es/que-es-la-economia-lineal?sortBy=rel 

García, A. (2020). Análisis comparativo de experiencias en Economía Circular en Europa. [Tesis de grado, Universitat Politècnica de València]
http://hdl.handle.net/10251/154139 

Lamadrid, A. (2019). Derecho ambiental contemporáneo. Crisis y desafíos. Ediciones legales.

Maximo Alvarez Cardenas. (4 de julio de 2023). ¡El poder de la economía circular en las empresas y su impacto positivo en la sociedad! LinkedIn.
https://www.linkedin.com/pulse/el-poder-de-la-econom%C3%ADa-circular-en-las-empresas-y-su-maximo-/?originalSubdomain=es

Ministerio de la Producción (2018, 13 de septiembre). Ministro de la Producción: “La economía circular está dentro de nuestros temas prioritarios de trabajo” [Comunicado de prensa].
https://www.gob.pe/institucion/produce/noticias/18943-ministro-de-la-produccion-la-economia-circular-esta-dentro-de-nuestros-temas-prioritarios-de-trabajo 

Neyra, A. (2022). Análisis de la incorporación de la economía circular en la legislación sobre residuos sólidos de construcción y demolición en el Perú. [Tesis de titulación, Pontificia Universidad Católica del Perú].
http://hdl.handle.net/20.500.12404/22585 

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. (24 de abril de 2023). ¿Qué es la economía circular y por qué es importante? Climate Promise. https://climatepromise.undp.org/es/news-and-stories/que-es-la-economia-circular-y-como-ayuda-a-combatir-el-cambio-climatico#:~:text=Los%20estudios%20nos%20muestran%20que,en%20un%2040%20%25%20para%202050

Reyna, E. (2019) Gestión de residuos sólidos con enfoque de cambio climático: hacia una economía circular. UNAPEC Verde, 1(1), 47-54.
https://bvearmb.do/handle/123456789/850 

Santurde, L. y Castro, R. (2021). La aportación de la economía circular a los ODS frente a las limitaciones del sistema lineal. Revista Iberoamericana de Economía Solidaria e RIESISE Innovación Socioecológica, 4, 149-170.
http://dx.doi.org/10.33776/riesise.v4i1.5185